miércoles, 30 de octubre de 2013

El tiempo entre costuras: el triunfo de lo bien hecho

 
Cuando una serie está bien hecha se nota. Eso es lo que pasa cuando te topas con un solo plano de El tiempo entre costuras. Aprecias la calidad, los detalles y lo agradeces. Se ha dicho que es la mejor serie de ficción en años, y no es para menos el piropo porque tiene de todo. Un argumento que te atrapa desde el primer momento cortesía de María Dueñas, un escenario exótico, unos buenos actores con Adriana Ugarte a la cabeza, una fotografía preciosa y una dirección de arte que te hace creer que has viajado en el tiempo hasta Tetuán. Esta serie huele a trabajo bien hecho, y por supuesto a dinero. Las cosas buenas, a veces son caras y aquí se ha invertido mucho dinero, pero por lo menos ha valido la pena. Pasa pocas veces, pero con El tiempo entre costuras no me sonrrojo al comparar con series del otro lado del charco. Antena 3 ha dado un paso al frente y ha apostado por las series de calidad, lo mismo que no hace al día siguiente con Vive Cantando que es un despropósito de cartón piedra con bar de barrio y karaoke en la misma plaza, que no hace gracia, ni llanto ni nada.
 
 
Lo que sorprende es que El tiempo entre costuras lleve tanto tiempo en el cajón de cosas bonitas ya rodadas de Antena 3, esperando el momento oportuno, cosas de la contraprogramación y que no ha sido otro que el de estropearle a Telecinco su gran baza de la temporada. Telecinco había apostado a todo o nada por repetir el fenómeno de La Voz pero les ha salido mal la jugada. Ha llegado Adriana Ugarte con su cara de modistilla desvalida y les ha robado el primer puesto en las audiencias, aunque seguro que no ha costado mucho cambiarse de canal. La Voz es un programa que no se merecía una vuelta tan rápida, con unos concursantes que ni fu ni fa, sin el mejor coach, con unos asesores que dan más bien grimita y con una dinámica que una vez conocida aburre hasta las moscas. Sin embargo, y muy a mi pesar he de reconocer que la gran perjudicada por la aparición estelar de la adaptación literaria ha sido Isabel, otra de las pocas que se salvan del bochorno, que también está bien hecha y que encima nos enseña historia. Cosas de la contraprogramación. Por el momento, y sin intención de que cambie, el lunes por la noche se lo reservamos a Sira Quiroga que ha salido de las páginas de un bestseller para convertirse en la reina espía de la televisión.
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...