domingo, 2 de marzo de 2014

Series Made in Spain



El pistoletazo de salida lo dio El tiempo entre costuras. Una serie que Antena 3 tenía guardada desde hace años en el cajón de sastre, nunca mejor dicho, y que escondía un antes y un después en el mimo, el cariño y la calidad con la que se deberían de hacer las producciones para televisión. Porque ya hemos crecido como espectadores y hemos sobrepasado la barrera de las novelas y las sit-com. Ahora el público demanda algo más que unas risas enlatadas en prime time, buscamos además de un buen guión, una cuidada puesta en escena y una imagen digna del cine.
Todo esto lo tenía la serie protagonizada por Adriana Ugarte, y un paso atrás es retroceder en calidad y en prestigio porque la audiencia, que no es boba, sabe premiar estas series con puntos de share.

 
Si de algo deberíamos de estar orgullosos en el mundo audiovisual de nuestro país es que las series de producción nacional son las más vistas. Que es verdad que se echa de menos las míticas series norteamericanas que triunfan en todo el mundo y que aquí solo tienes la oportunidad de verlas si las pirateas. Pero por mucho que existan Juego de Tronos, Walking Dead, Anatomía de Grey o todas las que se te ocurran con las que compararse es más que odioso, por una vez no hay que bajar la cabeza al pensar en nuestras propuestas.

 
Después de la comentada El tiempo entre costuras, las cadenas se han puesto las pilas y han sacado su artillería para intentar no bajar el listón y entonces ha llegado a la parrilla Velvet, que vuelve a transportarnos a un glamuroso pasado, esta vez ubicado en unas galerías de alta costura, donde los amores imposibles son la base de la trama y con la que vuelve a la tele Miguel Ángel Silvestre, el mítico Duque, para intentar demostrar que el personaje no se ha comido al actor.

 
También ha aparecido por nuestros televisores El Príncipe donde hay mucho amor imposible, encima esta vez entre dos culturas, pero donde también hay mucho policía. Lo que se echaban de menos las series de policías, con sus buenas dosis de misterios y casos turbios por resolver y por su puesto que no falten los guapos, guapísimos para todas las edades. Desde Coronado a Álex González que hace pareja con Hiba Abouk.
 
De momento, no podemos quejarnos, porque si el lunes y el martes ya lo hemos ocupado con nuevas series, los jueves ha vuelto Cuéntame que sigue siendo la mejor, me perdonen las demás. Con este panorama sentarse delante de la tele por las noches, da gusto.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Déjame que te ronde

 
Dani Martín no es mi cantante preferido, ni muchos menos. Yo que crecí con El Canto del Loco de fondo, no me acostumbro a ese Dani adulto y maduro con canciones lentitas y que me suenan todas a lo mismo.
Pero, gustos personales a parte, el videoclip de Emocional es el video de la semana por bonito, por tierno y por ser de esos que me gustan a mi con una historia detrás. Como si fuera una minipelícula, como si fuera verdad que la canciones cuentan historias, como si el amor fueran bailes en azoteas o bengalas que sueltan chispas. Como si todavía alguien dijese déjame que te ronde. 
 
 
 

 
 

lunes, 24 de febrero de 2014

La gran y brillante mentira de Jordi Évole


Reconozco que no lo vi. No lo vi y ahora me arrepiento, porque es el tema del día y encima me he perdido un trocito de la historia de la televisión y todo porque se me cruzó en el medio una peli en otra cadena, y encima era mala. Yo creía que me estaba otro reportaje más sobre los secretos escondidos del 23F, quizás como el que estaba conduciendo Iker Jiménez en Cuarto Milenio, pero no, me estaba perdiendo el primer falso documental de nuestra tele y ahora me da rabia.
 
Los conspiranoicos estaban frotándose las manos con Operación Palace, el programa especial dirigido por Jordi Évole, que nos iba a contar todas las mentiras sobre el golpe de Estado del 23 F. Todo lo que nunca se había contado y que por lo visto se resumía en inventarse un golpe de Estado de mentirijillas para evitar uno de verdad y todo contado por sus propios protagonistas, políticos y periodistas. Nada hacía pensar en el desenlace aunque me pregunto si no era empezó a ser sospechoso cuando apareció Garci diciendo que le habían contratado para dirigir la puesta en escena. Es fácil decir a toro pasado que yo no me lo hubiese creído, como ya digo me lo perdí.
Pero me hubiese encantado ver mi reacción al enterarme que era todo mentira, un fraude, una broma, una brillante, original y valiente vuelta de tuerca al documental de alguien que dice sentirse apasionado por la televisión, como debe ser.

 
Todos hoy comparan la hazaña de Évole con la Guerra de los mundos de Orson Welles, que consiguió que cundiera el pánico gracias a una retransmisión radiofónica en la que se informaba de una invasión alienígena. Y es que ha pasado el tiempo y seguimos siendo igual de ingenuos y los medios de comunicación siguen teniendo ese inmenso poder sobre nosotros. Porque aparte de los críticos que han apuntado indignados que sobre estos temas tan serios e importantes no se bromea, a mi este programa me ha parecido un claro ejemplo de cómo somos de manipulables los espectadores.


 Lo que ha defendido Jordi Évole en el día de hoy, ha sido que en esta época en la que no levantamos la cabeza de una pantalla y la información nos llega en cantidades inmanejables, hay que aprender a saber distinguir entre lo que vale y lo que no, lo que es real y lo que es manipulación. En definitiva, hay que aprender a ser crítico.
Esta arriesgada apuesta, evidencia claramente que la televisión a día de hoy tiene aún esa influencia casi mágica en nosotros que hace que todo lo que aparezca en la pequeña pantalla sea considerado verdadero, y muchos no analicen lo que ven. Por no hablar de lo que nos llega a través de la red, ese  mundo inagotable de información donde es una difícil tarea distinguir una fuente fiable de una que no lo es.
Si quizás Jordi Évole ha corrido un riesgo es el de poner en duda su propia reputación y la de su programa, además del de muchos profesionales que trabajan buscando la verdad. Porque, si nos ha mentido una vez, ¿por qué no puede hacerlo dos? Sin embargo, está claro que este falso documental era una necesaria llamada de atención  al espectador para que no  permita que su opinión sea dominada por los medios  y no deje de pensar ante cualquier cosa que entre por sus sentidos. Si no que despierte su visión crítica y por lo menos después de ver algo, reflexione. 
Los cinco millones de espectadores que ayer fueron engañados por Évole batiendo record de audiencia, no van a volver a ver un documental con los mismos ojos, van a pensar dos veces, no van a volver a dejarse engañar. Yo como no lo vi, igual caigo.
 

domingo, 16 de febrero de 2014

One Day

 
 
Escoge un día en el calendario. No tiene que ser algo especial, puede ser el día que te graduaste, el día que conociste a aquella persona, e imagina lo que te pasará ese mismo día durante el resto de tu vida. Esta es la original manera de contar una historia de amor que tiene David Nicholls en su novela One Day donde solo nos deja asomarnos a la vida de sus personajes un día al año. En el caso del libro y la película homónima, es el 15 de julio el día que alborota para siempre la vida de sus protagonistas, Emma y Dexter, interpretados por Anne Hathaway y Jim Sturgess.
 
 
Una vida que está hecha de 15 de julios. Lo que pasa el resto del año, o nos lo imaginamos o nos lo dejan imaginar. Pero lo que deja claro es que un simple día puede dar un vuelco inesperado a tu futuro  y tu existencia puede pasar a convertirse en una sucesión de 3 de marzos o de 25 de noviembres, como aniversarios que recuerdan el día que te cambió la vida.

viernes, 7 de febrero de 2014

Viveme

Laura Pausini llega a España con su concierto veinte aniversario este sábado y seguro que suena esta canción. La escuchas casi a todas horas en la radio cantada con Alejandro Sanz, pero yo que soy una amante del italiano, te la pongo en su versión original. Y en mejor compañía, no me vaya a malinterpretar el señor Sanz, pero Tiziano Ferro es el favorito de este blog y ya si le juntas con la Pausini en directo, pues te sale esto: Vivimi.
 
 

sábado, 1 de febrero de 2014

Bye, bye MTV

La TDT es un fracaso confirmado. La promesa de más de treinta canales, programación para todos los gustos y nuevos contenidos, se resume en dos grandes grupos audiovisuales repitiendo una y otra vez los mismos episodios, tertulias futboleras a todas horas, programas de casas, películas de hace cien años y MTV.
 
 
 
MTV es, o mejor era, la única cadena que consiguió segmentar a la audiencia y se dirigía a un público objetivo, como quizás también lo está consiguiendo Divinity. MTV tenía una imagen de marca que paso de ser música a convertirse en sinónimo de reality y de voces mal dobladas. MTV nos que perder peso es cuestión de esfuerzo, que no queremos ser mamás adolescentes y que podemos dejar de ser chicas del montón. MTV nos adentró en el mundo de los Shore, esos realities donde todo valía, y hasta hizo una versión patria dándonos temas de conversación inacabables.
 
 
MTV nos presentó a Mario Vaquerizo y lo convirtió en una celebrity imprescindible en nuestra televisión, y nos ayudó a entender a Alaska, después de tantos años. Y tras estos buenos momentos, se nos va, víctima de este fracaso de la televisión digital terrestre que está aislando a los canales que se encuentran fuera del binomio Atresmedia-Mediaset. MTV se apaga el viernes que viene para los que no tenemos televisión por satélite, y nos quedamos sin ese aire fresco, con sabor a Estados Unidos, que nos entraba en el salón cada vez que pasábamos por el canal. La echaremos de menos, pero como el que no se conforma es porque no quiere siempre podremos pasarnos por el canal del Real Madrid. ¿O no?

lunes, 27 de enero de 2014

Poesía

"Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supo que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio". Federico García Lorca.
 
No digo que todos los días porque hay que hacer un esfuerzo, porque hay que abrir un hueco del corazón y del cerebro para que llegue, pero sí de vez en cuando deberíamos de leer poesía. En lugar de dejarnos la vista con tweets simpáticos o fotos estúpidas que nos mandan al móvil, deberíamos gastar unos minutos en poesía. Deberíamos concedernos una pausa y acercarnos despacio hasta un poema y si se puede hasta recitarlo en voz alta para nosotros. Porque la poesía se queda y resuena dentro mucho más de lo que dura lo anterior, porque engrandece el alma.
 
 

miércoles, 22 de enero de 2014

Hace tanto que escuché esa canción

 
Esta semana viendo los seleccionados para el festival de Eurovisión de parte de Televisión Española he tenido un flashback en toda regla. ¿Raúl?, ¿Raúl no era ese de...? Me preguntaba mientras mis manos se iban directamente hacia la cintura en modo baile y de pronto, ¡zas! Ahí estaba la melodía y me vi transportada hasta el principio del siglo XXI con ese "Hace taaanto que sueño su boooca". Un muchacho moreno, con esas camisas apretadas de los 2000 bailando la coreografía que todavía mi cuerpo recordaba vagamente. Y es que en aquellos años una canción sin baile, no era nada. No olvidemos que aun cargábamos con la resaca de La Macarena y que el año anterior el pelotazo del verano no había sido otro que la mítica Bomba y nos íbamos directos al Quiero bailar de, las por suerte ya olvidadas, Sonia y Selena.
 

 
Estos títulos suenan a rancio y a muy muy lejano, al fin y al cabo han pasado más de trece años, pero seguro que a más de uno le traen buenos recuerdos. Recuerdos de verbenas de verano en las que todavía sonaba El tractor amarillo y El Venao y donde un muchacho con rizos de nombre David Bisbal, estaba pensando dejar su orquesta para presentarse a un programa de televisión ignorando que se convertiría en un fenómeno irrepetible hasta el momento.
Eran tiempos donde la que mejor bailaba era una Shakira que era todavía bruta ciega y sordomuda y que triunfaba con un Servicio de lavandería. Faltaban todavía años para que cruzaran el charco los nuevos ritmos latinos de la mano de Papichulo y La Gasolina y lo que nos llegaba de ese lado del Atlántico era Chayanne y un country en línea españolizado con el No rompas más mi pobre corazón.


 
Son ritmos post-noventeros que nos transportan a esos tiempos en los que los discos costaban ventipico euros y aun así los comprábamos porque no pagar por la música no era una opción. Ya que el mayor miedo de la industria musical era el top-manta, ilusos ellos que ni imaginaban que sería Internet quien dañaría de muerte al negocio.
 

 
En esa época, en Eurovisón teníamos la misma suerte que ahora más o menos, pero el mismo año que Raúl veía la luz, aparecía su máximo competidor David Civera. Misma estética, música similar y una canción bailonga diciendo que la quiere, para llevar al festival y que nos dejó en un quinto puesto que no hemos vuelto a oler.
No es que me interese más de lo justo Eurovisión y ya bien podrían usar ese dinero para hacer series de calidad en la televisión pública o para mejorar los telediarios, pero si tenemos que ir por prestigio, por compromiso o por lo que sea, hagamos algo un poco decente. Creo que todo el mundo tiene que derecho a una segunda oportunidad, pero también que hay que retirarse a tiempo. Igual nos sorprende Raúl y trece años después vuelvo a hablar de él.

sábado, 18 de enero de 2014

Rihanna en todas partes

 
Te puede gustar más o te puede gustar menos, pero desde que apareció cantándole a un paragüas, Rihanna se ha convertido en una imprescindible de las listas de ventas y de las pistas de baile a partes iguales. Extravagante y polémica como una verdadera diva del pop debe de ser, la de Barbados alimenta su música con escándalos de vez en cuando, en los que suele estar implicada alguna parte de su cuerpo que se ve más de lo que la decencia aconseja.
Con una lista de éxitos considerable, la que fuera en su momento una provocadora, pero que quedó atrás con la aparición de Lady Gaga y más recientemente con Miley Cyrus, sigue cosechando canciones que suenan en todas las radios, y ahora mismo por partida doble. Por una parte repite con el rapero Eminem que le dio uno de sus temas más aplaudidos, Love The Way You Lie. Esta vez con The Monster en la que, como en la anterior, Rihanna se encarga de la parte melódica del estribillo mientras Eminem rapea el resto.


Por otro lado Rihanna ha sido el apoyo que ha buscado Shakira para volver al panorama musical después de ser madre. No es una novedad esto de los dúos porque parece que nadie se atreve ya a sacar una canción solo, no vaya a ser que se estrelle. Mejor buscar un partener con el que compartir fans. Ya lo hizo la colombiana con Beyoncé para internarse en el mercado estadounidense angloparlante y ahora vuelve a repetir con Rihanna, con Can't Remember To Forget You, una canción más bien flojita que la aleja, una vez más, de sus raíces latinas y de sus primeros éxitos, que para mí siguen siendo los mejores. Aun así y aunque venga en dúo, nuestras caderas siempre tienen ganas de escuchar a Shakira.


martes, 14 de enero de 2014

Pipas


 
Pipas es el corto. El corto que a todos los que alguna vez hemos pensado hacer uno, e incluso lo hemos intentado con menor o mayor fortuna, nos encantaría hacer. Sencillo, una escena, dos personajes, y un guión tremendo. Ocurrente, original y graciosa, la conversación entre estas dos chonis de barrio es de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Manuela Moreno es la directora de esta pequeña maravilla que está nominada a los Goya. Después de verlo, comer unas pipas en un banco de la periferia, no será lo mismo.
 
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