Pues parece que no he cumplido mi primer propósito.Ya ha llegado la primavera y no he escrito nada.A veces creo que se me ha olvidado escribir, que ya no tengo gracia, ni chispa ni arte, ni nada, aunque tampoco estoy muy segura de haberla tenido nunca.A veces he crído tenerla pero no quiere decir que la tenga.
Si solo fuera este el único propósito que no he cumplido.
Podría prometer que voy a escribir algo más, que iba a dejar por aquí mis pensamientos , pero cada vez me temo más a menudo que son demasiado míos como para abandonarlos por estos lugares.
¿Y si me hago un twitter?Pues acabaría como esto, olvidado entre ceros y unos en el ciberespacio, eclipsado, y nunca mejor dicho ante mil estrellas
martes, 5 de abril de 2011
viernes, 31 de diciembre de 2010
Nochevieja
Quedan pocas horas para que llegue la noche más especial del año.Aquella en la que por unos instantes estamos en dos sitios a la vez, en dos momentos a la vez, entre dos décadas en este caso.
Es sin duda mi tradición favorita, reunirse delante de la televisión y contar los segundos para que baje el carrillón del reloj de la puerta del Sol de Madrid.Todos los años, los presentadores de turno nos explican que primero vienen los cuartos y luego las campanadas por si alguien todavía es un no iniciado en esta tradición.Pero aun así, yo me emociono, me pongo nerviosa y me estreso,me lo tomo muy en serio que le vamos a hacer.
Ya llevo varios años utilzando ese momento mágico en el que estamos en dos sitios a la vez para pedir un deseo porque creo que es el momento más adecuado del año.Y hay que tenerlo pensado de antes, porque a veces el estar apunto de ahogarse por tener doce uvas en la boca no es el mejor momento para ponerse a pensar en un deseo.Tampoco hay que exagerar con el deseo, porque el momento es mágico , pero no tanto.Aunque quizás este año, por cambiar de década, la suerte, el destino o lo que sea es más espléndido y nos lo concede mejor, o más rápido .Yo desde aquí os animo a pedirlo.Solo hay que hacerlo con ganas y con ilusión, y en el momento justo, a las 12 en punto.Yo por mi parte os digo que a veces se cumplen.Por probar nada se pierde y yo desde luego ya tengo pensado mi deseo.
Es sin duda mi tradición favorita, reunirse delante de la televisión y contar los segundos para que baje el carrillón del reloj de la puerta del Sol de Madrid.Todos los años, los presentadores de turno nos explican que primero vienen los cuartos y luego las campanadas por si alguien todavía es un no iniciado en esta tradición.Pero aun así, yo me emociono, me pongo nerviosa y me estreso,me lo tomo muy en serio que le vamos a hacer.
Ya llevo varios años utilzando ese momento mágico en el que estamos en dos sitios a la vez para pedir un deseo porque creo que es el momento más adecuado del año.Y hay que tenerlo pensado de antes, porque a veces el estar apunto de ahogarse por tener doce uvas en la boca no es el mejor momento para ponerse a pensar en un deseo.Tampoco hay que exagerar con el deseo, porque el momento es mágico , pero no tanto.Aunque quizás este año, por cambiar de década, la suerte, el destino o lo que sea es más espléndido y nos lo concede mejor, o más rápido .Yo desde aquí os animo a pedirlo.Solo hay que hacerlo con ganas y con ilusión, y en el momento justo, a las 12 en punto.Yo por mi parte os digo que a veces se cumplen.Por probar nada se pierde y yo desde luego ya tengo pensado mi deseo.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Porque hoy es 30 de diciembre y mañana empieza otro año, otra década.Porque hay demasiadas cosas de las que quiero hablar.Porque necesito compartirlas a pesar de mi falta de egocentrismo, cualidad necesaria para exponer así al mundo entero tu interior.Porque en el fondo sé que nadie lo va a leer nunca.Porque mi propósito para el año nuevo es vencer a la pereza y escribrir, y deshaogarme y no dejar que se pierdan mis valiosos pensamientos, como lágrimas en la lluvia que dirían en Blade Runner.Porque hay demasiadas cosas sobre las que quiero decir algo y finjir que lo que digo importa porque se va a quedar aquí y porque alomejor alguien lo lee.Porque a veces me encuentro ante demasiadas cosas a las que necesito dar explciación ,como al mirar a un cielo, de esos extraños sin luces humanas, en los que solo hay oscuridad y lo más bello del mundo, las estrellas.
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